Riesgos de corrupción y fraude
La ausencia de controles internos puede facilitar irregularidades en contratación, subvenciones, convenios o gestión de fondos públicos.
Diseñamos programas de integridad pública, prevención del fraude, canales internos de información y mapas de riesgo para ayuntamientos, entidades públicas y organismos institucionales.
Las administraciones necesitan sistemas que permitan prevenir riesgos de corrupción, documentar decisiones, gestionar canales internos y reforzar la confianza ciudadana mediante evidencias verificables.
La ausencia de controles internos puede facilitar irregularidades en contratación, subvenciones, convenios o gestión de fondos públicos.
Las decisiones administrativas sin registro suficiente pueden ser difíciles de justificar ante auditorías, órganos de control o inspecciones.
Sin mecanismos adecuados de comunicación interna, las irregularidades pueden permanecer ocultas hasta generar un impacto institucional.
Las entidades obligadas deben contar con sistemas internos de información adecuados y procedimientos de gestión documentados.
La falta de políticas, protocolos, actas o evidencias limita la capacidad de respuesta ante conflictos o revisiones externas.
Un incidente de integridad puede afectar la reputación de la administración y deteriorar la relación con ciudadanos y stakeholders.
Diseñamos módulos de cumplimiento adaptados a ayuntamientos, entidades públicas y organismos institucionales.
Marco de integridad para empleados públicos y cargos electos: conflictos de interés, incompatibilidades, regalos, conducta ética y deberes internos.
Identificación de áreas de riesgo de corrupción, fraude, contratación, subvenciones, urbanismo, gestión económica y toma de decisiones.
Diseño o revisión del canal interno, protocolo de recepción, gestión confidencial y protección del informante conforme a Ley 2/2023.
Política integral de prevención del fraude en contratación pública, subvenciones, fondos públicos y procesos administrativos sensibles.
Procedimientos para contratación pública, gestión de subvenciones, conflictos de interés, irregularidades y documentación de decisiones.
Programas de capacitación en ética pública, prevención del fraude, uso del canal interno y cultura de integridad institucional.
Revisión periódica del programa, evaluación de eficacia, actualización de riesgos y propuestas de mejora continua.
Implantamos canales internos de información con protocolos claros de recepción, tratamiento, protección del informante y trazabilidad documental.
Sistema de recepción protegido para comunicaciones internas o externas.
Marco orientado a evitar represalias y garantizar una tramitación ordenada.
Registro, análisis, seguimiento de casos y documentación de actuaciones.
Alineación con la Directiva UE 2019/1937 y la Ley 2/2023.
Un programa de integridad pública se construye de forma visible, documentada y revisable.
Evaluación inicial del sistema de integridad actual.
Mapa de riesgos de corrupción, fraude y conflicto de interés.
Aprobación o revisión del código de conducta.
Implantación o adecuación del sistema de información.
Capacitación del personal y responsables internos.
Registro documental de actuaciones y controles.
Revisión, auditoría y mejora continua.
Refuerza la confianza ciudadana mediante decisiones más documentadas, trazables y revisables.
Facilita la identificación temprana de debilidades, irregularidades o áreas de exposición institucional.
Ayuda a reducir riesgos vinculados a contratación, subvenciones, fondos públicos y conflictos de interés.
Una cultura de integridad fortalece la relación entre administración, ciudadanía y órganos de control.
Ante auditorías, inspecciones o conflictos, la administración dispone de evidencias y procedimientos ordenados.
La evaluación inicial permite detectar riesgos, ordenar prioridades y definir una hoja de ruta institucional ajustada a la realidad de cada entidad.